domingo, 3 de octubre de 2010

Bomba de tiempo: Obesidad y Sobrepeso

Bomba de tiempo: las cifras son dramáticas, en 7 años la obesidad en niños de entre 5 y 11 años de edad subió 77%, con lo que México ahora alcanza el no honroso primer lugar en obesidad infantil a nivel mundial: “Si no se detiene la obesidad en niños, la actual generación de padres puede ser la primera que entierre a sus hijos”.

En el 2003, la OMS identificó la obesidad como enfermedad y apenas en el 2006 apareció como un tema a vigilar en México, el 70% de la población tiene problemas de peso, el 80% de los diabéticos y con hipertensión se registran en estratos económicos bajos. El 73% de las personas con obesidad consideran que tienen el peso correcto.

El mercado anual de comida chatarra vale 672 mil millones de pesos. México es el país con mayor cantidad de anuncios de alimentos chatarra, se transmiten 39 anuncios por hora.
                                                 
Evidentemente existe un choque de intereses entre los grandes emporios productores de chatarra, a quienes el tema de la obesidad en México es una oportunidad para continuar recibiendo jugosas ganancias y, por la otra parte, el gobierno a quien le está costando cada vez más atender las enfermedades originadas por sobrepeso y obesidad en instituciones públicas de salud.

Definitivamente hablamos de cifras dramáticas, sin embargo, considero que la problemática de la obesidad no solo se atiende a través de la regulación de spots publicitarios y retiro de cierto tipo de alimento “chatarra” de las escuelas… no solo se trata de un problema de salud sino de un problema social; el problema de la obesidad debe ser atendido desde casa, porque es precisamente allí, donde se inician los malos hábitos alimenticios… ¿qué sucede hoy en día? Mamá y Papá trabajan todo el día, ambos se levantan temprano para prepararse para ir a trabajar y distribuirse el rol de ¿quién lleva a los niños a la escuela?, ¿quién los recoge de la escuela? ¿Quién los lleva con los abuelos o la niñera? ¿Quién los duerme?, etc. Lo que no se suele escuchar es quién es el responsable de prepararles una alimentación adecuada, lo práctico es comprar comida rápida, barras de cereal, frituras, pastelillos, entre otros, la comida casera cada vez es menor.

La obesidad es una responsabilidad compartida: gobierno, consumidores, padres de familia, fabricantes de productos, instituciones de salud, cada grupo de interés debe trazar soluciones concretas convergentes que reduzcan la bomba de tiempo que amenaza a nuestro país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario